“Son de agradecer iniciativas como la del Cuarteto Saravasti, que encierran una indudable intención didáctica e historicista al plantear un ciclo de conciertos estructurado cada uno en torno a un hilo conceptual en el que plasmar diversas etapas, plantillas o visiones en derredor de la música de Mozart. Dentro de esta idea y con un Salón de los Espejos casi lleno de público, se ofreció un primer concierto con obras de juventud y de primera madurez que tuvo muchas virtudes, y que no hizo sino abundar en una calidad que hace esperar con gana el resto de los conciertos del ciclo”
(La Verdad, 14 de marzo de 2006)